sábado, 13 de agosto de 2011

Sábado de la XIX Semana del Tiempo Ordinario


Evangelio según San Mateo 19,13-15.

Le trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron,
pero Jesús les dijo: "Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos".
Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí.


Extraido de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.


Comentario del Evangelio por : San Clemente de Alejandría (150-v. 215), teólogo

«El Reino de los cielos es para aquellos que se le asemejan»

Resulta claro que la pedagogía de Cristo es, según se desprende de su mismo nombre, la educación de los niños. Pero queda por examinar quiénes son estos niños a los que se refiere simbólicamente la Escritura, y luego asignarles el pedagogo. Los niños somos nosotros. La Escritura nos celebra de muchas maneras, y nos llama alegóricamente con diversos nombres para dar a entender la simplicidad de la fe.
Por ejemplo, en el Evangelio se dice: «El Señor, deteniéndose en la orilla del mar junto a sus discípulos —que a la sazón se hallaban pescando—, les dijo: «Niños, ¿tenéis algo de pescado?» (Jn 21,4-5). Llama «niños» a hombres que ya son discípulos.
«Y le presentaban niños» (Mt 19,13), para que los bendijera con sus manos, y, ante la oposición de sus discípulos, Jesús dijo: «Dejad a los niños y no les impidan que se acerquen a mí, porque de los que son como niños es el reino de los cielos» (Mt 19,14; Mc 10,13-14; Lc 18,15-16). El significado de estas palabras lo aclara el mismo Señor, cuando dice: «Si no se convierten y se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos» (Mt 18,3; cf. Mt 19,14). Aquí no se refiere a la regeneración (cf. Jn 3,3), sino que nos recomienda imitar la sencillez de los niños.
Son, por tanto, verdaderos niños los que sólo conocen a Dios como padre y son sencillos, ingenuos, puros, los creyentes en un solo Dios .A los que han progresado en el conocimiento del Verbo, el Señor les habla con este lenguaje: les ordena despreciar las cosas de aquí abajo y les exhorta a fijar su atención solamente en el Padre, imitando a los niños.
Por esa razón les dice: «No os inquietéis por el mañana, que ya basta a cada día su propia aflicción» (Mt 6,34). Así, manda que dejemos a un lado las preocupaciones de esta vida (cf. Sal 54 [55] ,23) para unirnos solamente al Padre.
El que cumple este precepto es realmente un párvulo y un niño, a los ojos de Dios y del mundo; éste lo considera un necio; aquél, en cambio, lo ama.

2 comentarios:

  1. Mis saludos desde Francia! Después de visitar su blog, no podía dejar sin poner un comentario.
    Te felicito por tu blog!
    Tal vez tendría la oportunidad de darle la bienvenida en el mío también!
    Mi blog está en francés, pero a la derecha es el traductor de Google!
    buenos días
    cordialmente
    Chris
    http://sweetmelody87.blogspot.com/
    FELIZ NAVIDAD PARA USTED Y SU FAMILIA
    http://joyeux-noel-sweetmelody.blogspot.com/

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  2. 'Whoever does this rule is really a toddler and a child in the eyes of God and the world, it is considered a fool, he, in turn, loves him.'

    Even though this post was written in August, still an apt Christmas message.

    Merry Christmas to you and family. Children are very important to God as is a childlike attitude of faith in God.

    Russ:)

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